¿Qué es la microbiota?

Conoce a la microbiota, el gran integrador de los sistemas

Dra. Alicia Morquio

2/14/20263 min read

Gatos, humanos, calamares, peces cebra, geranios, limoneros, todos y cada uno de nosotros convive con miles de pequeños sujetos que pasan inadvertidos ante nuestros ojos. Estos invisibles son muchos más en número que nuestras células y hacen cosas por nosotros tan importantes que sin ellos no tendríamos vida. Claro que ellos también nos necesitan, poco podrían hacer sin nuestro cobijo. Esta relación, es tan particular que los que ponen nombre le han llamado simbiosis. Y es la evidencia más contundente de que los seres vivos colaboran y conviven por doquier.

La microbiota es esta comunidad enorme y variada de invisibles, microscópicos, en los que la biología reconoce bacterias, arqueas, hongos, protistas y hasta virus.

Cualquier persona podría imaginarse que no es igual la microbiota de un árbol que la de una lechuga y ni que hablar con la de un gato, a su vez la piel de un gato, su boca o su intestino no contienen a los mismos diminutos personajes. El repertorio está supeditado a las condiciones del ambiente, que tampoco se libra de ser modificado por quienes lo habitan.

Las bacterias del intestino humano son los invisibles más estudiados de entre los componentes de la microbiota, en la actualidad continuamos esclareciendo cómo interactúan entre sí y con sus anfitriones.

El colon es el sector del intestino que contiene menos acidez y menos oxígeno, lo que permite alojar la mayor cantidad y diversidad de bacterias. Se reconocieron miles de especies, hoy sabemos que a nivel de cepa, cada individuo alberga un patrón distintivo de comunidades microbianas con muchas cepas únicas.

No sólo las condiciones biológicas por sí mismas determinan la microbiota que nos habita. Existe un gran peso en nuestra cultura, así la forma cómo vivimos, sea un bosque o una ciudad, seamos deportistas o artistas, médicos o granjeros, comamos en casa comida ecológica o fast food, o si diferentes condiciones nos han llevado a consumir fármacos de forma frecuente, serán determinantes para que cada uno de nosotros tenga una huella microbiana tan personal como la dactilar.

Una relación de doble vía

Pero, ¿qué les damos y que nos dan? Además de brindarles un ambiente seguro para que vivan, las bacterias se nutren directa o indirectamente de alimentos que nosotros mismos ingerimos.

Las bacterias de la microbiota nos brindan una gran reserva genética que incluye de 3 a 10 millones de genes no redundantes, recordemos que el genoma humano consta de entre 20 y 23 mil genes. Esto se traduce en funciones que no podríamos realizar si no estuvieran ahí, destacan la codificación de enzimas digestivas, la fabricación de vitaminas como la vitamina K, y la generación de precursores de neurotransmisores como GABA, serotonina, dopamina y noradrenalina indispensables para el correcto funcionamiento de nuestro sistema nervioso.

Sí, lo que ocurre en tu intestino influye directamente en tu estado de ánimo, tu ritmo de sueño y tu comportamiento.

También participan en la replicación y diferenciación de células epiteliales. Modulan el movimiento de los intestinos y con ello la velocidad del tránsito en su interior.

Actúan en la comunicación a través de vías neuroendocrinas de origen intestinal participando en acciones tan complejas como la sensación de hambre/saciedad, así como la modulación de la digestión.

Tu microbiota entrena a tu sistema inmune

Es fundamental su rol en el estímulo y regulación de la inmunidad, participando en el entrenamiento del sistema inmune para discernir entre amigos y enemigos, inhibiendo las reacciones hacia las moléculas que provienen de la dieta y las bacterias de la microbiota en un proceso conocido como tolerancia. Esta es fundamental ya que las reacciones inmuno inflamatorias pueden dañar los tejidos del hospedador. La inducción de la tolerancia es un proceso complejo e intrincado entre microbiota y hospedador, su alteración se encuentra vinculada a muchas enfermedades.

Por último y no menos importante, recordar que una de las primeras funciones que se reconoció a la microbiota fue la defensa por ocupación de espacio, es decir, no puedo sentarme en esta silla porque ya estás sentado tú, que redunda en el control e inhibición de bacterias no beneficiosas.

El universo de la microbiota está ahí afuera, en todas las cosas vivas y también en las muertas, está en mí, que intento explicarte cosas que parecen fantásticas, llega a nosotros a través de síntomas y signos que hasta ahora representaban una incógnita y representa un desafío para quienes trabajamos en su recuperación. Llevo muchos años intentando entender cómo funciona el cuerpo humano, cómo se producen las enfermedades y cómo ayudar a mis pacientes cuando las padecen.

Por qué esto cambió mi forma de ejercer la medicina

Cuando conocí los estudios más recientes sobre microbiota se hizo la luz donde antes había cosas no entendidas, y muchas enfermedades con causa desconocida comenzaron a cobrar sentido. En el siguiente artículo te contaré por qué la microbiota, su composición y sus funciones no se conocieron hasta el siglo XXI, acompáñame si quieres conocer más sobre este tema.

¿Qué es la microbiota?